viernes, 22 de enero de 2016

CALETA, JARDIN MARINO, UNA PLAYA DE EXCELSA BELLEZA


“CALETA JARDÍN MARINO, UNA PLAYA DE EXCELSA BELLEZA”
COLUMNA: MAR AZUL. POR: POR BETO “DELFÍN” FARES.

  “La vista espectacular de nuestra hermosa playa de caleta, con un mar tranquilo, aguas mansas, con suaves olas acariciadoras, parece una alberca gigantesca, la playa de doradas arenas, cerca la majestuosa isla de la roqueta, unida por un puente un macizo islote, al lado caletilla su playa gemela, frente el fantástico islote de la hierbabuena, dónde encontramos el templo submarino, de nuestra milagrosa Reina de los Mares”.
            Los buzos nos dimos cita por la mañana, en la maravillosa playa de caleta, nuestro compositor Agustín Ramírez, escribió inspirado la canción Caleta, describiendo con su corazón de poeta, la sublime belleza de nuestra playa, sigue siendo la preferida del pueblo, siempre tiene bañistas, su fino oleaje invita a los nadadores, es como dice la canción un “jardín marino”.
       Miles de recuerdos se llegan a mi mente, en el año del 2002, un grupo de audaces buzos, salimos de Caleta, al rescate de la primera Reina de los Mares, que estaba completamente deteriorada, en un estado deplorable, a base de muchas agallas, los buzos cien por ciento guerrerenses, domos la alegría a los acapulqueños, con una nueva maniobra inteligente, utilizando una bolsa de aire, en menos de diez minutos, logramos una hazaña escrita en letras de oro, fue una magistral maniobra, práctica, sencilla, rápida y que no dañaba a la sagrada imagen, se me aceleraba el corazón de alegría, contra dimes y diretes, logramos conquistar el corazón del pueblo acapulqueño.
         Ahora abordando un cayuco, nos lanzamos a nuestra próxima aventura submarina, con cuatro hermosas sirenas, nuestras acapulqueñas Angélica y Juanita Martínez, de San Paul, Minessotta. La linda mamá Martha y su pequeña hermosa Ema, descansaban de la nevera de un invierno cruel, están a treinta grados bajo cero, San Paul es un sitio congelador en estas épocas invernales, ahora disfrutaban del calorcito acapulqueño, también residente de Minesota, su esposo Salvador, con su hijo príncipe del mar azul Sebastián, un nuevo buzo en Mario, esposo de la bella Juanita, el buen Oscar, los instructores de buceo, mi maestro Mario Treviño y Ricardo Caballero.


          Timoneando el cayuco Ricardo Caballero, con proa a la fabulosa isla de la roqueta, luciendo en todo su esplendor su prodigiosa naturaleza, un verde que te quiero verde, de sorprendente belleza, era mágico el momento, descubriendo en la parte de popa, una poderosa estela de espuma blanca, semejaba a la serpiente emplumada, nuestro Dios Azteca Quetzácoatl estaba presente , luego segundos de admiración, cruzando como u n rayo, un hermoso halcón de los mares, volaba desplegando y agitando sus emplumadas alas, era nuestro guía, al llegar a la isla de la roqueta, el bello halcón se posaba sobre la rama de un árbol, la próxima semana tendremos el relato de un buceo de polendas, con las bellísima sirenas Ángi, Juanita, Martha, Ema, los guerreros del mar, Mario, Oscar, Salvador, Sebastián, los instructores Mario Treviño, Ricardo Caballero y Beto “delfín” Fares.

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